«NO PUEDO DEJAR EL CAFÉ» Esta es la frase que siempre me suelen decir en los talleres y en las consultas.

Cuando cambiamos a un estilo de vida más saludable, nos preparamos para muchos cambios, pero el café ni se nos pasa por la cabeza.

Y lo entiendo porque yo no podía empezar un día sin tomar un café largo fuerte y cargado, sin nada de leche y con un poco de azúcar refinada. Si me tocaba trabajar fuera, podía beberme tres expresos en el hotel de turno…y entonces podía empezar el día más o menos feliz.

Cuando escuché por primera vez que el café tomado a diario y en abundancia nos alejaba de nuestros deseos más profundo me sonó a chino. ¿Qué dices?, ni loca me levanto por la mañana sin mi café.

Pero luego reflexionas y  ves claro que el café es un estimulante al que estás enganchada y te  empieza a cuadrar esa idea,  de que mientras bebes café dejas de saber como estás realmente, a nivel físico y también a nivel emocional. Entonces el tema ya me pareció más curioso. 

 

 ¿Si dejo el café voy a descubrir lo cansada que estoy realmente?.

Si, y te diría más, vas a ser consiente por primera vez en muchos años de lo que fuerzas cada día a tu cuerpo para hacer y hacer. Descubrirás que mientras lo consumes en grandes cantidades dejas de respetar tus verdaderas necesidades.  

Puedes darte el regalo por primera vez en mucho tiempo de intentar dejarlo. Entonces  escucharás a tu cuerpo y sabrás  como te encuentras de verdad.

Podrás recuperar el sueño perdido y pasar a estar en equilibrio a nivel físico y a nivel emocional.

Tu sueño será más profundo y te levantarás descansada.

Si te cuesta dormir llegarás a la cama y te dormirás.

Es decir empezarás a escucharte, a ser tú y respetar tus ritmos. A no tener ninguna dependencia y te ayudará a dejar de hacer tantas cosas y a poner límites a tu día.

Tendrás energía real, eso sí, es importante que practiques una alimentación donde todas tus necesidades a nivel nutricional estén cubiertas de manera natural y saludable.

 

¿Y cómo lo dejo?

Pasarás unos días difíciles aunque el café no es una droga, es estimulante y crea dependencia, así que puedes tener algunos días de dolor de cabeza, cansancio, mal humor, pero pasará. El verano es un buen momento para intentarlo.

También ayuda EN VEZ DE TOMAR CAFÉ:

-Café de achicoria, es amargo y su color es exacto al café. De hecho durante épocas de carencia se ha utilizado como sustituto del café. Proviene de una planta depurativa y amarga. Nos ayudará a depurar y a ir al baño. Puedes tomarlo con leches vegetales sin problemas.

-Café de cereales, también del mismo color oscuro del café. Los cafés hechos a base de cereal nos van a dar más energía y nos activaran, reforzarán y calentarán. También lo puedes tomar con leche vegetal y verás que tiene un sabor dulce muy especial.

En cualquier herbolario, dietética o tienda de alimentación ecológica los encontrarás sin problemas.

¿Destierro el café para siempre de mi vida?

Una vez lo dejes de consumir, te costará volver a tomarlo porque tu cuerpo no lo tolerará del todo bien. Puedes tomarlo de manera puntual si vas a conducir, tienes una noche larga en la que estudiar, es decir  en momentos puntuales para sacarle partido a su característica principal, estimular.

Ten en cuenta que notarás sus efectos de manera más contundente.

Pero como siempre os digo, poco a poco y cuando te sientas preparada.

Cuéntame tus experiencias al dejar el café: ¿lo has conseguido dejar? ¿has vuelto a tomarlo?¿lo echas de menos?